Los cerca de dos mil parados más y los
140 mil sin prestación económica alguna,
situación insostenible
Tanto los
datos de la EPA (33% de paro) como las cifras facilitadas por las oficinas
públicas de empleo (277.498 desempleados), de los que 1.947 corresponden al
pasado mes de marzo, vuelven a ridiculizar al ejecutivo canario y a su
Presidente, quien con ocasión de ser cuestionado por su política de empleo,
desde el año 2010 ha venido realizado reiteradas promesas de creación de
puestos de trabajo que, sumadas, alcanzaría ya la cifra de 491 mil puestos
empleos. En esta política de ficción gubernamental, Canarias tendría hoy a toda
su población trabajando y, además, se vería obligada a importar mano de obra foránea para cubrir la
demanda de puestos de trabajo. La realidad, y a la vista está, es que la única
política de empleo realizada por el gobierno canario es la del engaño, la
fabulación y el incumplimiento. Además, resulta socialmente insostenible que la
mitad de los parados no perciban ningún tipo de ayuda económica.
La falta de
liderazgo gubernamental para estimular la creación de empleo lo continúan
certificando las estadísticas, al darse la circunstancia que el mayor número de
desempleados, mes tras mes, procede del sector servicios, precisamente el
ámbito productivo que ha generado mayores beneficios económicos. Ello viene a
demostrar que la política de incentivos y desgravaciones fiscales a la
patronal, ha tenido unos resultados inapreciables en el objetivo nunca
alcanzado de creación de empleo. Tampoco nada se ha hecho para la creación de
espacios productivos alternativos tan repetidamente prometidos por el gobierno
Frente a
programas de empleo inmaterializables, en los que no son ajenos en su
complicidad los sindicatos CC.OO, UGT y las dos patronales provinciales,
Intersindical Canaria considera que con carácter previo hay que poner las bases
de una inequívoca política de justo reparto de la riqueza, invirtiendo las
actuales premisas socioeconómicas. Ellas se concretarían en la potenciación del
empleo en el ámbito público, precisamente lo contario de los que viene haciendo
el actual gobierno; ligar las excepciones fiscales e intensivos económicos con
los que se favorece a la patronal con la creación confirmada de empleo; forzar
al Estado mediante la presión política para que equipare la inversión por
habitante a la media española, priorizando luego las inversiones a la creación
de empleo para, de paso, acabar con la pauperrimización social de amplios sectores de la sociedad canaria.
Intersindical Canaria tiene claro que
con el actual comportamiento de complicidad de las franquicias de los sindicatos
españoles CC.OO y UGT guardan con el gobierno y la patronal canaria, aquellos
objetivos se harán mucho más dificultosos. Resulta especialmente grave la
actual y sorprendente luna de miel de esas organizaciones sindicales con el
gobierno, alejándose de su responsabilidad histórica de defensa de los
trabajadores cuando estos, actualmente, están siendo sometidos a los
peores embates de recortes sociales y
laborales que se recuerdan.