Cuando la Encuesta de
Población Activa sitúa a 34 de cada 100 canarios en el desempleo y la
pobreza en el Archipiélago se extiende como una marcha de aceite, las repetidas
insinuaciones de los miembros del Gobierno sobre un previsible aumento de la
destrucción de empleo en el sector público, junto a la directa apuesta de la
patronal por eliminar puestos de trabajo en ese ámbito, supone para los
canarios un oprobio intolerable...