En el Estado español un tercio del alimento que
se produce termina en la basura, paradójicamente en el mismo Estado se cuentan
por miles las personas que, o no tienen que comer o, para hacerlo se ven
obligadas a buscar en los contenedores de los supermercados o en comedores
sociales, cada vez más saturados de gente y carentes del alimento suficiente
para absorber una demanda que crece a medida que la crisis capitalista y las
medidas que toma el gobierno con dicha excusa, empobrecen más y más a las
familias trabajadoras...