Las
nuevas medidas de ajuste adelantadas por el presidente del Gobierno de España,
siguiendo las orientaciones dadas por las instituciones bancarias
internacionales, suponen una agresión sin parangón a la que los trabajadores y
la sociedad en su conjunto tendrán que dar una contundente respuesta,
contestación esta que tendrá que ser acorde con esta otra nueva y
radicalizada fase de quiebra de derechos laborales y sociales nunca antes
conocida con ningún sistema o régimen político.