FRANCISCO J. BASTIDA CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL Con el
funcionariado está sucediendo lo mismo que con la crisis económica. Las víctimas
son presentadas como culpables y los auténticos culpables se valen de su poder
para desviar responsabilidades, metiéndoles mano al bolsillo y al horario
laboral de quienes inútilmente proclaman su inocencia. Aquí, con el agravante de
que al ser unas víctimas selectivas, personas que trabajan para la
Administración pública, el resto de la sociedad también las pone en el punto de
mira, como parte de la deuda que se le ha venido encima y no como una parte más
de quienes sufren la crisis. La bajada salarial y el incremento de jornada de
los funcionarios se aplaude de manera inmisericorde, con la satisfecha sonrisa
de los gobernantes por ver ratificada su decisión.
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